Los retiros de alimentos por riesgos para la salud relacionados con alérgenos es un problema creciente en el Reino Unido, ya que estos aumentaron un 20% entre octubre 2018 y setiembre 2019 en comparación con el mismo período de 2017 y 2018, al pasar de 102 retiros a 122, según un análisis de Reynolds Porter Chamberlain (RPC). El 22% de dichos retiros se debió a contenido lácteo no declarado, mientras que el 16% se relacionó con nueces que no se mencionaron en la etiqueta.

Los retiros han afectado a todos los supermercados más importantes de Reino Unido, en una gran variedad de categorías como sopas, nueces, cervezas, helados y otros. Dichos retiros se producen cuando se descubre que un producto alimenticio contiene trazas no declaradas de alérgenos, lo que podría resultar dañino, e incluso mortal para algunas personas.